martes, octubre 16, 2012

EL ORO Y LA CAPACIDAD PRODUCTIVA EN PICADA!

Alberto Gallango. Economista Msc.

De acuerdo a la ley, Chávez es el máximo responsable de la administración de los recursos físicos, técnicos, económicos y financieros del país. Y miren el callejón oscuro hasta donde nos ha llevado. ¡cómo él desperdició tiempo, fondos, esperanzas y capacidades para llegar a este default de gestión que todo el mundo le había anunciado! Ahora se presenta con una risita echándole la culpa mayor al imperio (que ni bolas le para) y la menor a la ineficiencia de su gobierno que es él mismo! Por cuanto él concentró todas las decisiones en su persona, así como la movilización de los recursos y el direccionamiento del país hacia la estatización de todo.
Ahora el gobierno vende oro de las reservas internacionales para paliar el déficit de divisas, las cuales dependen –en la práctica- nada más del petróleo (96%). El déficit se explica por el manirrotismo y la improvisación de invertir los cuantiosos fondos y el presupuesto que maneja el gobierno en proyectos inviables y/o fuera del alcance temporal y también fuera de todo control administrativo en su ejecución. El gobierno perdió la pelota en pleno juego y la nueva clase empresarial que quiere formar Chávez solo sabe distribuir y "retirar" dividendos pero no sabe organizar recursos para la oferta interna del país mediante la producción real y efectiva. Eso siempre tiene un limite y al final llegaremos a la quiebra nacional. Giordani y su sobrino Tomás Sánchez de Sunaval, acabaron con el mercado swap del permuta qué funcionaba como aliviadero efectivo ante la demanda de casi 80 millones de dólares diarios del sector privado empresarial. Acabaron con el mercado, con los agentes de bolsa, las casas de bolsa y hasta con los directivos del órgano regulador que era la Comisión Nacional de Valores (CNV) a quienes mantienen aún presos desde el año 2009, sin juicio en tribunales y sin delito que es lo peor. Su argumento (de Giordani) era que ese mercado presionaba el tipo de cambio al alza; pero ahora resulta que no hay dólares, se está vendiendo el oro de las reservas, el tipo de cambio paralelo se montó en 11 y el implícito (liquidez/res internacionales) anda por 21 y además el poco aparato productivo privado que quedó, después de las expropiaciones y el asedio, prácticamente está paralizado y sin opción ante un Estado que aplica "medidas" incoherentes, confusas e insostenibles aún en el corto plazo. Estamos en un cepo gobernado por la estupidez y el infantilismo el cual torpedea la racionalidad y el realismo de la economía. Fíjense que la brecha entre el dólar implícito y el dólar Cadivi es de 403% y con el dólar Sitme, es de 308% (econ. Santos) y ya eso explica, por si solo, buena parte de la esquizofrenia gubernamental y la gravedad del callejón con salida en que está Venezuela.
Este gobierno no logró concebir, en casi tres lustros, una acción integrada que lograra impulsar flujos positivos dentro de nuestro circuito socioeconómico, favoreciendo el desarrollo endógeno con ahorro/inversión nacional y extranjera, nuevas tecnologías, capacitación del factor humano, racionalización de costos y elevación de la competitividad, fomento regulado del mercado de capitales y del crédito bancario, etc. En consecuencia la capacidad productiva real del país mermó, se fragmentó y decayó en buena parte. Hoy, lamentablemente estamos ante una manipulación escandalosa de las cifras socioeconómicas que explican el verdadero desempeño del país en estos 15 años. Todo, para opacar un análisis objetivo de lo que en verdad está aconteciendo en el país donde priva una fuga de capitales de 15.000$ millones anuales (ref. García Larralde), un déficit fiscal de 16% en el presupuesto de este año, un ritmo de endeudamiento vertiginoso que ha colocado la relación deuda/PIB en 70% calculando un PIB de Bs. 1.200 millones a 4.30 Bs/dólar, pero que si se calcula a un cambio real cercano a 8 arrojaría una relación deuda/PIB bastante preocupante considerando el boom de los precios de nuestro petróleo.
En el actual contexto de bonanza petrolera el gobierno ha sido lerdo y negligente en ordenar el gasto público según aquellos destinos que permitan la mayor concatenación de impactos en las cadenas productivas de la producción real. Ello implica controlar partidas como el servicio de la deuda, el gasto de importaciones totales hoy del orden del 33% del PIB, los regalos por "solidaridad" geopolítica del gobierno, los créditos blandos al mundo, la condonación de deudas a países "pobres", los pagos sin contraparte por convenios de transferencias tecnológicas (p.ej. Sancor, en Argentina), los depósitos en cuentas externas mantenidas, las inversiones "conjuntas" con países de la orbita del Alba con el grueso del capital semilla venezolano y descuidando la preservación y mantenimiento de nuestra inversión bruta fija existente y la requerida, etc.
En resumen, es esa gestión borrosa del actual gobierno, articulada con un alto deterioro de nuestro patrimonio y de nuestras oportunidades como pueblo lo que agudiza las actuales contradicciones de la socioeconomía y la política venezolana. Es eso lo que amenaza la paz social y la estabilidad y certidumbre que requiere el desarrollo. Hoy el candidato Chávez y sus "obedientes" ministros se empeñan cada vez mas en desdibujarnos como un país que tiene una identidad propia, un recurso humano progresista y de lucha, una Constitución Nacional que establece sus derechos económicos y civiles a defender así como la norma democrática que nos garantiza como pueblo junto a nuestras tradiciones.
La pretensión autoritaria del actual gobierno choca con la oposición creciente del pueblo Venezolano y su idiosincrasia. Ella esta articulada históricamente a los principios de libertad democrática, a la creación sostenida de oportunidades y al afianzamiento de la equidad como guía de nuestro desarrollo.

Desde la nube

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