domingo, septiembre 16, 2012

CRECIMIENTO SIN DESARROLLO: SIGUE EL FIASCO.

El "periodista" José Vicente Rangel se muestra excitado por exhibir a esa pieza nigromántica de la economía que es Giordani en pose casi de exigirle genuflexión al pueblo porque el P.I.B.- creció otra vez, durante el segundo trimestre de 2012 en 5.4%. Por supuesto que los dos personajes (JVR y Giordani) se trabarán en cerradas y mutuas alabanzas acerca de lo visionarios que son para predecir y acertar el curso del subdesarrollo venezolano y además dirigirlo hacia el progreso nacional-socialista en su neo-versión del siglo XXI. Están de plácemes en su pobre triunfo pasajero. Y digo pobre por el sentido político utilitario y mecanicista que ellos le dan al desempeño del P.I.B., sin prestar atención a su sostenibilidad dentro del circuito socioeconómico y financiero y dentro del cuadro de desequilibrios macroeconómicos bajo el cual el país de a pie hace su desenvolvimiento cotidiano.
El crecimiento en el total de bienes y servicios que se producen en un año dentro del país (P.I.B.) no puede ser el motivo aislado para que estos "estadistas" de pacotilla canten victoria respecto al logro del desarrollo económico como lo quieren hacer ver, incorporando también a Chávez a corear esa bulla de Guacharacas. Ese triunfalismo pueril, el triunvirato en cuestión lo celebra a costa de una gran irresponsabilidad del gobierno para cumplir con el mandato constitucional que le exige transparencia y buena administración de los recursos productivos y financieros que son el patrimonio nacional. Pues bien, no hay transparencia de la gestión pública porque el gobierno sepultó la función contralora (CGR, AN, Unidades de Auditoría Interna y Contraloría Social) en un foso donde solo se hace cacería política para los ciudadanos que optan a cargos públicos. Y por otro lado tampoco hay administración eficiente de los recursos que maneja el ejecutivo puesto que el gasto publico se ha constituido en una exclusiva palanca que impulsa al consumo privado; y en consecuencia la demanda agregada no se sustenta en una real expansión productiva de la economía que responda al empleo, a la diversificación, a la productividad de los trabajadores y el capital, ni al ahorro ni a la inversión privada. Ese gasto público se ha hecho gigantesco tanto en su volumen (25% del P.I.B.) como en su déficit que hoy alcanza casi al 16% del P.I.B. Súmese a ese gasto publico el "gasto inpúblico" o extra presupuestario que maneja a su total capricho y sin auditoria de nadie, Chávez y su infausta cúpula política desde hace casi una decada.
Bajo este prisma, el logro "planificado" que trasluce Giordani con su risita y sus poses pensativas como el niño del diente roto, no es otra cosa que puro badulaque. Ese "logro" es un contrabando que en el gobierno quiere pasar por el río en un bongo negro y de noche. Y es así porque el clima general de la vida del venezolano se ha vuelto azaroso y ha hecho de su condición socioeconómica de vida (empleo, salud, educación y vivienda) un riesgoso infierno debido a la improvisación y a su falta de profesionalismo para entender los problemas ciudadanos con alguna integralidad sistémica que asegure mejoras sostenibles en la calidad y el nivel de vida.
El gobierno vende como un éxito de su política económica estatizadora el registro aislado de que el P.I.B. creció otra vez en el segundo trimestre del año y nosotros sostenemos que, el P.I.B. como indicador nominal de la economía es importante aunque insuficiente a la hora de medir el éxito del desarrollo. Allí están los indicadores convencionales más complejos, más reales y de mayor trascendencia cuando se evalúa la eficacia de las políticas públicas; por ejemplo el Índice de Desarrollo Humano (IDH); la seguridad social de los trabajadores; el crecimiento de los niveles de conflictividad laboral y las protestas; el alto nivel de inflación y el tiempo de su permanencia como una calamidad para el ingreso real de las familias; el aumento de la masa laboral informal; el desempleo en la juventud y el ascenso en el consumo de drogas; la sofocación policiaco-militar del pleno ejercicio de los derechos civiles de los ciudadanos; la perversión judicial y las violaciones del debido proceso en los juicios de tribunales, etc. Todo esto marca la calidad de vida del venezolano rebajándola hasta niveles precarios de escasa convivencia social positiva.
De manera que, si el P.I.B. creció este año ello no logra invalidar –ni compensar- esta dura realidad nacional de caos actual y espera inútil. El cambio se hace necesario y también la ponderación de la modestia para colocar al P.I.B. en el campo de una objetiva evaluación de su real significación y valorización justa del desempeño de sus componentes.
En especifico, el gasto publico deficitario ha expandido al consumo en la población pero el aparato productivo interno ha mermado considerablemente su aporte a la oferta interna y el gobierno ha propiciado la instalación de una economía de puertos que expande cada vez más las importaciones especialmente de alimentos donde la dependencia del extranjero es del 80%. El gobierno quizás llame a ésto "soberanía global" por cuanto en la región se favorecen las balanzas de pago de los países del Alba, Brazil y los "hermanos" geopolíticos de Irán, Bielorusia, China y Rusia. Pero Venezuela, que es lo que nos concierne, no se favorece!
Además, las tendencias del P.I.B. en comento, analizadas en frío, son en verdad poco halagüeñas; porque las actividades claves como el petróleo, la agricultura (incluye restaurantes y hoteles) y la industria tuvieron un escuálido porcentaje de crecimiento registrado en 1%; 2.2% y 2% (industria) respectivamente. Y solo impulsaron el P.I.B., actividades ligadas al grueso componente importado de la economía que logró Giordani; es decir: el comercio, transporte y almacenaje (8.2%); actividades ligadas al control de medios comunicacionales (TV, Radio, Telefonía, etc.) 7.5%; actividades ligadas al proselitismo político del gobierno como los servicios comunitarios (7.4%) y servicios "producidos" por el gobierno general (5.6%); actividades asociadas al crédito bancario que impulsan el mismo comercio, la buhonería, crédito a viviendas, etc. (34%) y la construcción propiamente, lo cual creció en 17.6% gracias al compulsivo gasto público orientado hacia la vivienda y su déficit que se había acumulado mientras el gobierno dormía en su desidia pero que despertó con el año electoral..
De manera que, el año electoral y el gasto público gigantesco del gobierno explican fundamentalmente el crecimiento "alto" del P.I.B. venezolano; pero esa"dinamización" espuria, hasta Chávez sabe que no es sostenible por cuanto no se apoya en los pilares claves de la economía que son el petróleo, la agricultura y la industria, los cuales no pueden hoy proveer soberanía y progreso. ¿Cómo nos estaríamos industrializando si la producción del sector industrial hoy es 10% menos que en 2008 y el déficit de las cuentas públicas es de 16% del P.I.B.? El gobierno nos llevó a una trampa donde ahora el gasto público no se puede reducir sino a costa de que todo lo demás se desmorone como un castillo de naipes pero, estruendosamente!
@albertogallango
albertogallango@gmail.com
Publicado en el Semanario 6to Poder
Semana del 16/09/12 al 23/09/12

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