Alberto Gallango. Economista Msc.
Chávez en su gobierno no llegó a consolidar una economía sostenible porque "el hombre de las ideas fijas" que es Giordani, lo convenció de que la "lucha" es prolongada (50 años mínimo como hicieron los Castro) hasta lograr estatizar toda la economía y sentar las bases de una democracia degenerada, por obra de una supuesta revolución, en oclocracia, proceso el cual le da asidero al objetivo principal de retener el poder a todo evento.
El 7 de octubre Chávez gano con el 54.4% de los votos sobre un universo de 13.6 millones de votos validos, lo que equivale a 7.4 millones de votos y 6.3 millones para Henrique Capriles y una abstención de 4.4 millones de personas que no votaron. Antes del 7 había toda una expectativa esencialmente difusa y móvil en ambos bandos contendientes. Si nos preguntáramos que pasó en la real polítik venezolana que arrojó esos resultados tan desconcertantes, podríamos conectar con lo que constituye la razón fundamental del "éxito" instrumental-operativo de la estrategia chavista: el consejo "práctico" de Fidel acerca de como utilizar un prominente gasto público expansivo como palanca eficaz para retener el poder primordialmente.
Ya Chávez, desde el segundo semestre de 2011, había comenzado con tenacidad a crear y reforzar "los colchones" de recursos para utilizarlos en el momento oportuno antes del crucial día de las elecciones del 7-0. Creció la nomina de toda la institucionalidad que controla el Estado en el nivel central administrativo y regional-municipal (gobernaciones y alcaldías oficialistas) así como en Empresas del Estado (empresas básicas de Guayana, eléctricas, PDVSA, etc.); y creció también exponencialmente el gasto para sufragar a los registrados en las "patrullas", misiones, etc.,y se pagó buena parte de "lo pendiente" y también "lo nuevo", aun por adelantado; se pagó obras sin ejecutar a contratistas sin necesidad de inspección de contraloría alguna (P.ej. Ciudad Caribia y obras del Fondo pesado Chino). Se controlaron los recursos presupuestarios dados a los Consejos Comunales que se coordinan "en red" desde la presidencia de la República, y ellos hicieron lo pertinente en cuanto a labor proselitista y "remolque"en todas las zonas y cuadros de la comunidad.
Toda esa inmensa liquidez rebosó el circuito socioeconómico del país, el cual por definición, impacta de forma directa la matriz nacional de dividendos políticos. Las fuentes de recursos eleccionarios abarcaron desde la ejecución ordinaria del presupuesto público así como aquella sostenida con endeudamiento proveniente de los amigos "geopolíticos" (chinos, rusos, etc.), emisiones de deuda interna, fondos del BCV, liquidación de reservas de oro, recursos de PDVSA, etc. Todo ese gasto publico desbordado no podía menos que proyectar el consumo por habitante 3.7% pero donde el producto per cápita solo aumentó en 0.8% (BCV), mientras que la población crece a un ritmo del 1.6% anual.
Ese clima de aparente abundancia no podía menos que eyectar voluntades multiplicadas en favor del hombre responsable de ese "welfare-state" tropical en medio de los petrodólares de nuestro rentismo; y así renació Chávez el 7-0 como un ave fénix, sin plumas pero vivo,a partir de la farsa sostenida vivazmente bajo la conseja de Fidel y la ejecutoria del Min de finanzas (Giordani). No se observó en el gobierno dolencia alguna por el costo económico que ello implica (deuda, inflación, desempleo real, improductividad, cero desarrollo endógeno, etc.) Y es que ni los gobernadores de la oposición pudieron detener el impacto "social" de la vertiginosa liquidez que se coló desde los cenáculos del nivel central de gobierno y su control calculado en montos y oportunidad, sobre el volumen de beneficiarios, quienes por lógica elemental respondieron contundentemente en apoyos concretos del voto a la opción ganadora que conocemos.
El aparato estratégico estructurado a partir del control de la Asamblea Nacional (créditos adicionales y endeudamiento), los Consejos Comunales (extraconstitucionales), el presupuesto ordinario que maneja el ejecutivo, y el gasto extrapresupuestario (Fonden, Fondo Chino, PDVSA y 30 fondos más de gastos) realmente funcionó a la hora de "motivar" el voto hacia el gobierno. De eso ya no cabe duda, porque ni modo que pudiéramos decir que Chávez ganó porque el nivel de concientización socialista alcanzado por "las masas populares", es de tal grado que se manifestaron apoyando las expropiaciones de activos empresariales, la consolidación del hampa en todas las calles de Venezuela, la reducción del presupuesto a las universidades autónomas, la estatización de toda la economía y las finanzas, el secuestro del poder judicial por el ejecutivo, la ausencia practica de una Fiscalía General de la República ante quien el ciudadano pueda acudir a solicitar que se respeten sus derechos así como la plena vigencia de los derechos constitucionales de los venezolanos para asistir a juicios en libertad cuando son procesados y los ampara el artículo 44 de la CNRBV.
Es claro que, de no haberse "taponeado" todo este cuadro de carencias y violaciones a las condiciones de existencia material y espiritual de los venezolanos con "plata pura" proveniente del gasto público sin control ciudadano que maneja a placer el gobierno, el resultado habría sido otro. Quizás un resultado que exprese certidumbre en la sostenibilidad de la economía en el mediano plazo, eficiencia y transparencia en la gestión pública, libertad y reconocimiento de los derechos políticos de los ciudadanos, y sobre todo soberanía real para lograr un desarrollo nacionalista que nos integre de forma viable y productiva al futuro.
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